Mucho se habla del medio ambiente, del impacto que la actividad humana hace sobre lo que nos rodea y del futuro potencialmente oscuro que nos espera, a menos que hagamos algo (realmente algo) para cambiarlo. Sin embargo, esta preocupación no es nueva; ni siquiera nace con la revolución industrial. Esta visión de lo que le espera a la Madre Tierra por la despreocupación humana, tuvo su punto más sobresaliente hace más de 160 años, cuando el gran Jefe Indio Seattle dio a conocer lo que, para muchos, es lo más cercano a lo que sería una declaración de la Tierra misma. Hoy, Día de la Tierra, en La Panadería queremos compartir con ustedes este maravilloso documento, fruto de la sabiduría de una raza que vivía en armonía con la naturaleza.
Todavía podemos aprender algo.


